La yarará (Bothrops alternatus) es una serpiente nativa de nuestra región que desempeña un papel fundamental en el equilibrio de los ecosistemas. Como depredadora natural, ayuda a controlar las poblaciones de roedores e insectos, contribuyendo a prevenir plagas que afectan cultivos y la salud humana.
Aunque su mordedura es venenosa, la yarará no es una especie agresiva. Solo ataca si se siente amenazada o acorralada. Su presencia en un ambiente indica un ecosistema en buen estado de conservación, por lo que protegerla y aprender a convivir con ella es clave para preservar la biodiversidad de Entre Ríos.
¿Cuándo es más activa la yarará? Durante las épocas cálidas, especialmente en primavera y verano, cuando las temperaturas son altas. En estos meses es más frecuente verla tomando sol en senderos, rocas o pastizales. En otoño e invierno, con la llegada del frío, reduce su actividad y se refugia en lugares protegidos como troncos huecos o debajo de piedras.
Por eso, en los meses de calor, es muy importante caminar con precaución en áreas naturales.
¿Cómo reconocer y qué hacer si ves una yarará? La serpiente se reconoce por su característico patrón en forma de “teléfono antiguo” o cruces. Además, su cabeza es trinagular y ancha, más grande que el cuello, con un hocico que se afina debido a las glándulas de veneno. En caso de divisar una:
-mantené la distancia: no te acerques ni intentes tocarla o atraparla.
-evitá movimientos bruscos: alejate lentamente y sin correr.
-no la mates: las serpientes son esenciales para el control natural de plagas y el equilibrio ambiental.
-si está en una zona poblada o representa riesgo para personas o para el animal, comunicarse inmediatamente con la Dirección de Recursos Naturales de la Provincia al 3446-15417362 o con la Subsecretaría de Ambiente y Seguridad Alimentaria al 3446-420443.
Recomendaciones para caminar seguro en áreas naturales
-caminar siempre por senderos habilitados. Evite ingresar a senderos en desuso.
-al sentarse o descansar en el piso, revisar escrupulosamente alrededor de lugar.
-no dejar bolsas o mochilas abiertas en el suelo.
-mirar siempre el suelo, especialmente en zonas con pasto alto, hojas secas o piedras.
-caminar con calma y sin movimientos bruscos.
-usar calzado cerrado (botas o zapatillas adecuadas).
-No meter las manos en troncos, huecos o debajo de piedras.
-al divisar una yarará, respetar su espacio: se alejará sola si no se siente amenazada.